“Nuestros derechos terminan, cuando afectamos los derechos de alguien más”, esa fue la frase que usó Andrea, para poder ayudarnos a entender en qué falla tanto la comunidad LGBTI como la sociedad.
En primer lugar podemos partir desde la infancia de los niños ellos aprenden de lo que ven y oyen. En un hogar donde los padres (o uno de ellos) sea homofóbico, donde se escuchen comentarios ,burlas e incluso insulto en contra de los homosexuales se está fomentando una futura homofobia influenciada. Aquello puede traer varias consecuencias : si el niño con el pasar del tiempo tiene “deseos homosexuales” se le hara dificil hablarlo e incluso aceptarlo por el ambiente en el que creció.Por eso debemos dar charlas a las familias para que los padres tomen conciencia de la situación y no se crie un niño con secuelas.
La comunidad LGBTI debe empezar por respetarse entre ellos mismos, ya que si ellos exigen respeto, pues lo más natural es que lo brinden también hacia las demás personas, nos referimos a los desnudos o a las muestras de cariño de una manera exagerada que muestras en los eventos o desfiles realizados por ellos , cabe recalcar que no son todos, sin embargo por esa cantidad mínima los demás son juzgados y se crea una idea generalizada hacia ellos.
Por otro lado, tenemos a la ciudadanía en general, la cual por juicio crítico y de valoración tiende a juzgar a las personas por lo que observan a simple vista , su primera impresión en pocas palabras, y eso también es un grave error que solemos cometer.
Para este punto también hay una recomendación, que sería dejar de juzgar a las personas por lo que vemos, que aprendamos a escuchar y a conocer, a informarnos más del tema y de esta manera, con pruebas o con información podamos hablar, mas no juzgar a cada uno de los participantes o en este caso a la comunidad LGBTI.
Se podrían dar más charlas informativas a las personas heterosexuales, mostrarles videos de cuánto sufren las personas LGBTI ,testimonios de la vida real y así concientizar en ellos que al juzgarlos también provocamos lesiones o traumas ya que a nadie le gustaría pasar por una situación similar.
Se realizaría pequeños murales o pancartas en contra de la discriminación hacia la comunidad LGBTI que incluyan escritos de experiencias de la personas que han sufrido por el rechazo de la sociedad.
Haríamos visibles dos tramos de películas, las cuales hablan de la vida de personas tanto lesbianas como gays, y así darnos cuenta del daño que causamos al juzgarlo y tal vez ponernos en sus zapatos.

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